lunes, 21 de febrero de 2011

Cómo proteger tu cabello para hacer ejercicio

A pesar de sus saludables y estéticos beneficios, ejercitarse también supone tomar algunas precauciones para que ciertas partes de nuestro cuerpo no experimenten el efecto contrario.

La acción inmediata del ejercicio provoca que el cuerpo sude para eliminar toxinas y así perder las calorías que tanto deseamos. Pero en el proceso nuestro sensible cuero cabelludo puede verse afectado por el sudor y el calor interior, dando como resultado un pelo opaco y con las puntas estropeadas.

Podemos proteger nuestra cabellera amarrándola con un collet de tela o un gancho, pero sin que se sienta muy apretado para que no nos duela la cabeza y evitemos una futura alopecia

También es de mucha ayuda ponernos una banda elástica de algodón entre la frente y la parte superior del cabello para impedir que la sal producida por la transpiración reseque el cuero cabelludo y sea absorbida por el rostro, originando molestos barritos y espinillas.

Por el contrario, los gorros y viseras son perjudiciales para nuestra salud capilar, pues impiden que las raíces se oxigenen, acumulando sudor. Pero en caso de acudir al sauna o los baños turcos, sí conviene cubrir la cabeza con una toalla, a fin de que el intenso calor no actúe directamente sobre nuestro pelo y lo reseque.

En todo caso, debemos enjuagar nuestro cabello con acondicionador (más suave que el champú) antes de practicar ejercicio para que esté hidratado y resista mejor al brote de sudor. Esto es especialmente importante cuando vamos a nadar, por lo que requerimos mayor cantidad de enjuague y un gorro especial.

Siempre conviene hacer un acondicionamiento profundo luego de cada ejercitante sesión, masajeando en forma circular el cuero cabelludo para estimular sus folículos. Y aunque no es recomendable utilizar la secadora, apliquemos un spray protector para que el calor no lo debilite.

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