miércoles, 2 de marzo de 2011

Para combatir la obesidad

Una de las mofas más habituales en la escuela casi siempre está dirigida al “gordito” o “gordita” de la clase. Los niños suelen ser muy crueles con los insultos, pudiendo afectar en gran medida el estado anímico de quienes son punto de sus bromas.

Más aún cuando estas personitas padecen de por sí una alteración de la salud. Si a ello le sumamos el daño a su autoestima, es casi seguro que su recuperación tardará mucho más de lo debido.

La obesidad es mucho más que un problema de peso. Es cuestión de un agravado estado de salud que puede llegar a empeorar severamente de no realizarse drásticos cambios en el estilo de vida.

Esto requiere una gran dosis de fuerza de voluntad, difícil de lograr muchas veces por las burlas de las que han sido objeto durante toda su vida las personas con sobrepeso.

A continuación, algunas claves para comenzar a resolver estas pesadas cuestiones:

1. Compromiso: Manteniéndolo a largo plazo y a pesar de las recaídas, podremos levantarnos y no cesar en nuestros propósitos.
2. Identificación y cambio: Una vez detectados los hábitos promotores de la obesidad, requerimos una reorganización de nuestros hábitos de alimentación y estilo de vida.
3. Fuerza motivadora: Para que el proceso no sea tan duro, asistir a reuniones con grupos de apoyo y leer libros de autoayuda son grandes motivadores para no desistir de nuestra empresa adelgazante.
4. Control: Un buen plan de control de peso incluye una dieta con bajo contenido de grasa y muchas fibras.

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